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RICARDO COLMENARES OLÍVAR

LOS DERECHOS
DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Cuadernos de la Cátedra Allan R. Brewer-Carias de Derecho Administrativo
Universidad Católica Andrés Bello No 14

Editorial Jurídica Venezolana

Caracas 2001

e-mail autor: rcolme@hotmail.com 

Sumario e Introducción abajo

 

LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN LA CONSTITUCIÓN DE VENEZUELA DE 1999

SUMARIO

DEDICATORIA

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN

CAPÍTULO I

CONSTITUCIONALISMO Y LOS DERECHOS DE LOS

PUEBLOS INDÍGENAS

I.       DESARROLLO HISTÓRICO DE LOS DERECHOS INDÍGENAS.

1.          Derecho de los Pueblos.

II.      EL ESTADO VENEZOLANO Y LAS NACIONES INDÍGENAS.

III.    EL CONSTITUCIONALISMO Y LOS DERECHOS INDIOS.

1.          La experiencia constitucional en América.

2.          Las constituciones venezolanas y el tema indígena.

2.1.       La Constitución de 1961.

2.1.1.       El Régimen de Excepción.

3.          Pluralismo cultural en Venezuela anterior a la Constitución de la República Bolivariana.

4.          Los logros del movimiento indígena antes de la Constitución de 1999.

IV.    EL NUEVO ORDEN CONSTITUCIONAL EN VENEZUELA.

1.          Necesidad de un cambio del orden Jurídico.

1.1.       El proceso constituyente y el liderazgo indígena.

2.          Pluralismo cultural y Estado Plurinacional en la Constitución de 1999.

3.          El capítulo sobre los Derechos de los pueblos indígenas.

CAPÍTULO II

LOS DERECHOS ESPECÍFICOS Y VITALES DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS

I.       EL PUNTO DE PARTIDA: LA VIOLACIÓN DE SUS DERECHOS.

II.      ¿AUTODETERMINACIÓN, AUTONOMÍA O AUTOGESTIÓN PARA LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE VENEZUELA?

1.          El derecho no reconocido: la libre determinación de los pueblos indígenas.

2.          La autonomía y/o autogobierno.

2.1.       Concepto y alcance de este derecho.

2.2.       La figura del municipio indígena.

2.3.       La experiencia legislativa en otros países.

2.3.1.       El caso de las comunidades de la Costa Atlántica de Nicaragua.

2.3.2.       Los Territorios Indígenas de Colombia.

2.3.3.       La autonomía de las Tribus de los Estados Unidos.

2.3.3.1.       Soberanía limitada por el “Plenary Power” del Congreso.

2.4.       Derecho a la participación política de los pueblos indígenas.

2.4.1.       Un reconocimiento judicial y administrativo de este Derecho.

3.          La autogestión y/o autodesarrollo.

4.          A modo de propuesta previa.

III.    DERECHO A LA PROPIEDAD COLECTIVA DE LAS TIERRAS Y LOS RECURSOS NATURALES.

1.          Antecedentes históricos.

1.1.       Las Leyes de Indias.

1.2.       Los resguardos indígenas.

1.2.1.    Consideración Previa.

2.        Reconocimiento de este derecho colectivo.

2.1.       Contenido y alcance de este derecho.

2.1.1.    Propiedad Colectiva de las Tierras.

2.1.2.    Aprovechamiento de los Recursos Naturales.

2.1.3.    Protección de las Áreas de Cultos Indígenas.

3.              La experiencia legislativa en otros países.

4.              La Ley de Demarcación y Garantía del Hábitat y Tierras de los Pueblos Indígenas.

5.         Conclusiones previas a este capítulo.

IV.    PUEBLOS INDÍGENAS, MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE.

1.          La constante violación de este derecho.

2.          Los indígenas y la “Cumbre de la Tierra”.

2.1.       La declaración de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo.

2.2.       El programa o Agenda 21.

3.          El convenio sobre diversidad biológica.

4.          Los indígenas y las A.B.R.A.E.

4.1.       El caso de la Sierra de Perijá.

4.2.       El caso del Parque Nacional Canaima.

4.3.        El caso de la reserva forestal de Imataca.

4.4.        El caso del tendido eléctrico en el Estado Bolívar.

V.     DERECHO A SU PROPIA CULTURA.

1.          Respeto por sus propias creencias.

1.1.       Libertad religiosa, iglesia y Estado venezolano.

1.2.       La Ley de Misiones de 1915.

1.2.1.       El “modus vivendi” de 1964.

1.3.       Una nueva forma de evangelizar.

1.4.       A modo de reflexión crítica.

2.          El uso del derecho consuetudinario indígena.

2.1.       El pluralismo jurídico reconocido.

2.2.       La experiencia legislativa en otros países.

2.3.       Los derechos indígenas y el Código Orgánico Procesal Penal.

2.3.1.    Conclusiones Preliminares.

2.4.       Las normas penitenciarias y los indígenas.

3.          El derecho a hablar la propia lengua.

3.1.       La violencia ejercida sobre este derecho.

3.2.       La educación intercultural bilingüe.

3.2.1.       Bases legales de este sistema.

4.          Derecho al patrimonio cultural e intelectual.

4.1.       Reconocimiento internacional de este derecho.

4.2.       Alcance de la Decisión 391 del Pacto Andino.

4.3.       A modo de recomendaciones previas.

CAPÍTULO III

LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LA
POLÍTICA INDIGENISTA EN VENEZUELA

I.       SITUACIÓN ACTUAL DE LA POBLACIÓN INDÍGENA EN VENEZUELA.

II.      EL MOVIMIENTO INDÍGENA EN VENEZUELA.

1.          Antecedentes del movimiento indígena venezolano.

2.          Realidad política actual.

3.          Política indigenista en Venezuela.

3.1.       Comisión Permanente de Pueblos Indígenas.

3.2.        La Dirección de Asuntos Indígenas (D.A.I.).

3.3.        La Defensoría del Pueblo.

3.4.       El parlamento indígena de América.

3.5.       El Consejo Nacional de Fronteras (CONAFRON).

4.          Otra visión del 12 de Octubre.

CAPÍTULO IV

INTERNACIONALIZACIÓN DE LOS DERECHOS DE
LOS PUEBLOS INDÍGENAS

I.       LA LUCHA INTERNACIONAL POR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.

1.          Los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo.

1.1.       El Convenio Nº 107.

1.2.       El Convenio Nº 169.

2.          El Sistema de Protección Universal de Naciones Unidas.

3.          El Sistema de Protección Interamericano de Derechos Humanos.

3.1.       Protección Interamericana de los Derechos Indígenas.

3.1.1.           La Comisión Interamericana y el tema indígena.

3.1.2.           La Corte Interamericana y los indígenas.

3.1.3.       El caso de la masacre de los Yanomami de Haximú de Venezuela.

4.          El tema sobre las minorías étnicas.

4.1.       ¿Pueblos o naciones indígenas?

5.          El enfoque pluricultural de los Derechos Humanos

6.          A modo de conclusión de este capítulo.

INDICE DE MATERIAS.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

INTRODUCCIÓN

El reconocimiento formal y expreso de un capítulo que consagra los derechos de nuestros Pueblos Indígenas en la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela[1], constituye sin lugar a dudas el mayor logro político y social del movimiento indígena venezolano, el cual demostró una clara ideología de su propio accionar histórico cultural en la lucha por sus derechos propios y vitales, y cuyo objetivo principal es la construcción de una Nación Plurinacional en cada uno de los territorios donde se encuentran asentados.

Al principio de los años ochenta, muchos países latinoamericanos se hicieron por primera vez democráticos. Estas naciones han pasado las últimas décadas cambiando constituciones, redefiniendo el rol del Estado y consolidando nuevas instituciones democráticas. Como este proceso ocurrió, los 40 millones de indígenas de este hemisferio experimentaron un renacimiento cultural, un despertar político que hizo preguntar sobre la legitimación de los nuevos estados-nación democráticos[2].

Por otra parte, reconocidos dirigentes de diversas culturas indígenas del hemisferio se han organizado en redes políticas sofisticadas y están luchando para mejorar sus condiciones de vida y extender su participación en las decisiones gubernamentales que afecten su desarrollo. Así lo demostró en 1994 el movimiento insurgente indígena de Chiapas (México), que se organizó como un ejército denominado Frente Zapatista por la Liberación Nacional (F.Z.L.N.), y el cual presentó un pliego de peticiones al gobierno del entonces Presidente Salinas de Gortari, entre las cuales figuraban la solución al problema agrario por el acceso a las tierras, el autogobierno y el mejoramiento de la infraestructura de las comunidades indígenas. Todo ello como reacción a la política neoliberal que se deseaba imponer a través del Tratado de Libre Comercio y que apostaba por la integración del país azteca “... al circuito productor y consumidor de la economía norteamericana”[3], sin tomar en cuenta los derechos de los diez millones de indígenas diseminados en los diversos estados de la Unión. Después de las tensiones del 22 de diciembre de 1997 como consecuencia de la muerte de 45 indigenas mayas de la población de Acteal por parte de grupos paramilitares, el presidente mexicano Ernesto Zedillo firmó un Pacto de Desarrollo en Chiapas, sobre la base de una verdadera justicia social que pretende garantizar las demandas específicas de estos pueblos[4].

Otro reto trascendente lo constituyó la lucha por la autonomía de los pueblos mayas en Guatemala, quienes se incorporaron a la guerrilla guatemalteca en la década de los ochenta y lograron en el periodo 1995-96 el “Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas”, el cual les garantizó formalmente el derecho a sus tierras, el uso de la lengua en las zonas mayahablantes, el uso del traja y el respeto de sus costumbres milenarias y el respeto de su derecho consuetudinario por encima del derecho positiva nacional[5]. De allí que los gobiernos latinoamericanos ven al movimiento indígena como un problema más para sus economías estancadas, quienes además tienen que responder a las demandas de las otras organizaciones sociales ya establecidas, como lo son las fuerzas militares, la Iglesia, los partidos políticos y otros.

En este orden de ideas podemos referir que la Asamblea General de las Naciones Unidas, por Resolución Nº 48/163 de fecha 18-02-94, proclamó el Decenio Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, el cual constituirá el espacio apropiado para desarrollar las acciones básicas que, tanto en el plano nacional como en el internacional, se requieran para crear las condiciones necesarias para avanzar hacia el establecimiento de un nuevo orden de relaciones entre los pueblos indígenas y los distintos Gobiernos.

Con la consagración del Capítulo sobre pueblos indígenas en la Constitución de 1999 no se pretende la creación de un Estado paralelo al actual Estado Federal Venezolano, ni mucho menos la separación de los demás pueblos. Por el contrario, se plantea la “unidad en la diversidad”, exigiendo que se les reconozcan sus derechos específicos como naciones distintas y que han sido “olvidados” deliberadamente por quienes han detentado el poder económico y político de éste país. El nuevo indigenismo lucha por la supervivencia de las culturas indias, sobre la base de un interculturalismo que incluye a los grupos aborígenes dentro del proceso histórico de la humanidad e intenta un cambio para que las mayorías nacionales asuman la problemática indígena como algo íntimamente suyo, de su propia realidad e identidad, pues para la concepción clásica del Estado-Nación, la diversidad étnica o cultural se considera un peligro o amenaza.

Por estas razones, este libro pretende determinar cuáles han sido las demandas concretas de nuestros pueblos originarios, mediante el análisis del discurso de los dirigentes indígenas en los distintos foros nacionales e internacionales, la doctrina internacional en esta materia y la experiencia reformista constitucional de otros países americanos, para enmarcarlos dentro del Capítulo del nuevo texto constitucional denominado Derechos de los Pueblos Indígenas, de una manera amplia y coherente, desde una política indigenista adecuada, que sea capaz de garantizar los derechos colectivos específicos y los espacios vitales de los pueblos indígenas.

En este sentido, a partir del Capítulo II de este trabajo se desarrollan los derechos específicos de nuestros pueblos indios, partiendo del derecho a la autonomía, como una manifestación propia del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas dentro del Estado, resaltando además el derecho a la participación política y social de las distintas comunidades indígenas en las decisiones gubernamentales que puedan afectar sus intereses, tal como fuera reconocido por nuestro más Alto Tribunal de Justicia. De igual modo parece imprescindible resaltar que las formas de autoridad india y los modelos de gestión comunitaria sean reconocidas y respetadas por la administración política regional y nacional. Otra demanda específica lo constituye el derecho a la propiedad colectiva de la tierra y los recursos naturales, donde se incluye el derecho a un medio ambiente compatible con su especificidad cultural y sus formas de vida. Por último, se analiza el derecho a la propia cultura, que implica –entre otras cosas- el respeto a sus propias creencias y cosmovisión, el derecho a una educación intercultural que garantice su lengua nativa y el uso de sus normas consuetudinarias para resolver sus conflictos. Todo ello contribuirá a mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos indígenas, impidiendo la absorción de sus culturas ancestrales, que a su vez enriquecerá la diversidad cultural requerida por la sociedad venezolana.

En cuanto a la metodología utilizada es básicamente descriptiva, aunque la naturaleza del trabajo me obligó a partir desde una perspectiva multidisciplinaria, pues se emplean argumentos antropológicos, sociológicos, históricos y jurídicos. También se utilizó la técnica de la entrevista, dirigida a los líderes indígenas y demás operadores oficiales y no gubernamentales involucrados en la política indigenista venezolana. Por supuesto, seremos analíticos al momento de confrontar los conceptos y definiciones expresados con la positivación y no positivación de los derechos humanos estudiados. Por último debo señalar que por lo extenso de la investigación, se trató de puntualizar algunas conclusiones relacionadas con el contenido al final de cada capítulo, para así facilitar la comprehensión global del tema.



[1]           Publicada en Gaceta Oficial Nº 36.860, de fecha 30 de Diciembre de 1999.

[2]           Donna Lee Van Cott. Indigenous Peoples and Democracy in Latin America . New York , St. Martin 's Press and The Inter-American Bialogue, 1995: p. 2-3.

[3]           Diario Panorama, del 8 de febrero de 1998: 4-1.

[4]           Diario La Columna, del 29 de abril de 1998: p. 9.

[5]           Andrew Gray. “Los Pueblos Indígenas en las Naciones Unidas”. En El Mundo Indígena 1995-96. Copenhague, Naciones Unidas. 1996: p. 73.

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Nota: Los derechos de autor pertenecen al mismo. Documento enviado por su autor para su reproducción por Alertanet. Puesto en línea: Octubre 2003. Info webmaster: editora@alertanet.org 

 

 

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